Por otra parte Jaime, Daniel, Tracy y David estaban disfrutando de una deliciosa pizza, pero antes de irse Jaime y Tracy fueron al baño – Ahora volvemos – dijo Jaime y cuando estaban en el baño, Jaime le contó algo de Brendan a Tracy – Pobre Brendan, David no debió haberlo tratado así – dijo Jaime – Si, lo sé – dijo Tracy – Y me duele más, porque creo que esta era la primera vez que él salía con alguien – dijo Jaime – ¿Por qué dices eso? – Dijo Tracy – El martes estuve hablando con Brendan y me contó algo que me asombro mucho – dijo Jaime – ¿Qué te dijo? – Dijo Tracy – Le pregunte qué porque le gustaba estar siempre solo y ¿Sabes que me dijo? – Dijo Jaime – ¿Qué te dijo? – Dijo Tracy – Que se le había olvidado cómo hacer amigos – dijo Jaime – Eso te dijo – dijo Tracy entre risas – Sí, pero eso no es lo más confuso. Le pregunte cuantos amigos había tenido el año pasado y me respondió diciéndome que ninguno, le pregunte cuantos amigos había tenido el año antepasado y también me respondió que ninguno – dijo Jaime – Eso es imposible, tuvo que tener por lo menos un amigo – dijo Tracy un poco sorprendida – Al final me dijo que si había tenido un amigo – dijo Jaime – Lo ves, es imposible que no tuviese ningún amigo – dijo Tracy – Sí, pero no es el mejor amigo que alguien puede tener ¿No te imaginas quien era su amigo? – Dijo Jaime – Ni idea ¿Quién era? – Dijo Tracy – Un psicólogo – dijo Jaime – ¿Un psicólogo? Debe ser una broma – dijo Tracy – Yo también así lo pensé, pero lamentablemente los padres de Brendan están muertos y debió haber sido una muerte en la que él estuvo presente, para haber pasado casi siete u ocho años con un psicólogo y haber hecho sus estudios en casa – dijo Jaime – Nunca me imaginé que sus padres estuviesen muertos y menos que había hecho sus estudios en casa – dijo Tracy con una mirada triste – A mí también me cuesta creerlo, es por eso que decidí invitarlo para que saliera con nosotros, pero creo que no resulto muy bien – dijo Jaime – Si, tienes razón y ¿Qué te parece si lo invitamos a salir nuevamente con nosotras? – Dijo Tracy – No sería mala idea, solo que preferiría que esta vez fuese sin David – dijo Jaime – Si, también lo estaba pensando así, entonces así lo haremos, ahora regresemos con los chicos porque ya nos tardamos mucho – dijo Tracy y ambas salieron del baño y regresaron con David y Daniel.
Así se pasó la noche, Brendan no ceno y tampoco logro conciliar el sueño. A la mañana siguiente, doña Victoria llega nuevamente a la habitación de Brendan, toco la puerta – Brendan ¿Ya estas despierto? – dijo doña Victoria, pero nadie le respondía, entonces le pidió a Amanda que fuera por las llaves para abrir la puerta y en pocos minutos Amanda abrió la puerta y ahí estaba Brendan, acostado en la cama con la misma ropa del día anterior, con sus ojos abiertos – Brendan ¿Qué sucede? Ni siquiera te cambiaste de ropa – dijo doña Victoria, pero Brendan ni siquiera miraba a su abuela, no prestaba atención a lo que ella decía – Brendan, levántate ahora mismo de la cama – dijo doña Victoria, pero Brendan seguía sin prestar atención – Brendan levántate ahora mismo – dijo doña Victoria – Ya te dije que no saldré de aquí – dijo Brendan con una voz suave – Y yo te estoy diciendo que te levantes de la cama, te bañes, te cambies y bajes a desayunar – dijo doña Victoria – No voy a salir de aquí – dijo Brendan – El hecho de que salir con tus compañeros no haya resultado como tú lo esperabas, no significa que debes darte por vencido, es la primera vez que sales con un grupo de amigos y si la primera vez no funciono, debes darles una segunda oportunidad, debes darte a ti una segunda oportunidad, Brendan sé que es difícil para ti pero no puedes quedarte encerrado aquí para siempre – dijo doña Victoria – Creo que lo mejor hubiese sido quedarme callado, nunca debí haber dicho nada, así ellos estarían vivos y yo no tendría ningún problema para salir con alguien – dijo Brendan – No vuelvas a decir eso, lo que tú hiciste es lo correcto, la manera en que reacciono tu padre no es la mejor – dijo doña Victoria – Si, y por esa razón es que ellos están muertos, no debí haberle dicho nada, por mi culpa es que ellos están muertos ¿No lo entiendes? – dijo Brendan sentado en la cama, casi llorando – Ya basta Brendan, tú no tienes la culpa, lo que hiciste es lo correcto, si tu padre actuó así no es tu culpa, no es culpa de nadie, no vuelvas a decir eso – dijo doña Victoria – Tú crees que ha sido fácil para mí, ver como la golpeaba, sin poder hacer nada, ver como la mataba y después, ver como se asesinaba a si mismo ¿Tú crees que un niño de ocho años lo puede olvidar tan fácilmente? Ir al psicólogo no es lo mejor que te puede pasar, cada día tener que contar la misma historia, cada noche soñar con el mismo sueño, no puedo olvidarlo – dijo Brendan con sus ojos algo llorosos, entonces doña Victoria se sentó en la cama y Brendan la abrazo – Abuela, ayúdame por favor, ayúdame a olvidar – dijo Brendan llorando un poco – Tranquilo, lo vas a olvidar, ten paciencia yo te voy a ayudar – dijo doña Victoria.
Los recuerdos eran dolorosos, pero con ayuda de su abuela, Brendan los iba a superar. Lentamente el día iba pasando y así se llegó el lunes, Brendan aún no estaba muy convencido de regresar al colegio, pero como lo había dicho su abuela, tenía que darse una segunda oportunidad, así que se levantó temprano, se bañó, se cambió y bajo a desayunar – Buenos días Brendan ¿Cómo amaneciste? – Dijo doña Victoria – Bien – dijo Brendan un poco desanimado, después de eso desayunó y luego al colegio se fue. Mientras tanto en el colegio, Tracy y Jaime estaban planeando a donde llevarían a Brendan – Entonces ¿Estás de acuerdo? – dijo Jaime – Sí, claro, la idea es genial, ahora solo falta decirle a Brendan – dijo Tracy y justo en ese momento Brendan entro al salón – Mira, ahí viene Brendan – dijo Tracy y ambas se levantaron de sus pupitres y Brendan se sentó en su pupitre, Tracy y Jaime llegaron – Hola Brendan – dijo Tracy – Hola – dijo Brendan – ¿Qué sucede? Tienes muy mala cara – dijo Jaime – Dime Brendan ¿Qué te pareció la película del sábado? – Dijo Tracy – Estuvo bien – dijo Brendan algo indiferente – Diciéndolo de esa manera me cuesta creerlo – dijo Jaime – Brendan ¿Te sientes bien? – Dijo Tracy poniendo su mano sobre la de Brendan – Si, es solo que, no logre dormir muy bien anoche – dijo Brendan moviendo su mano – Entonces, que te parece si mañana, al salir de la escuela vamos a comer un helado – dijo Tracy y Brendan no sabía que decir – Por cierto ¿Ya compraste el regalo? – Dijo Jaime – No, aun no – dijo Brendan – Entonces, lo puedes comprar mañana, recuerda que solo te queda hoy y mañana para comprarlo – dijo Tracy y nuevamente las palabras de doña Victoria a la mente de Brendan se vinieron “Si la primera vez no resulto, date una segunda oportunidad” – Y bien ¿Qué dices? – Dijo Tracy – Está bien – dijo Brendan con una pequeña sonrisa en su rostro y después de esa plática, las clases continuaron con normalidad, las tres de la tarde se llegaron y a casa había que regresar.
En la casa, doña Victoria le pregunto a Brendan como había estado su día, antes de responder, Brendan se sentó a la par de su abuela – Estuvo como cualquier otro día, solo que mañana, al salir de la escuela iré a comprar el regalo con unas compañeras – dijo Brendan – ¿Mañana? Y ¿Con quién iras? – Dijo doña Victoria algo asombrada – Tracy y Jaime me invitaron a comer un helado, mañana al salir de la escuela y como mañana es el último día para comprar el regalo, entonces tendré que comprarlo, además tú me dijiste que tenía que darme una segunda oportunidad ¿O no? – Dijo Brendan – Por supuesto que sí, es solo que me sorprende un poco, pero está bien, mañana te daré el dinero para que compres el regalo y ¿Ya sabes lo que le vas a regalar? – Dijo doña Victoria – Aun no, pero todavía tengo el día de mañana para pensarlo – dijo Brendan – Está bien ¿Te dejaron tarea? – Dijo doña Victoria – Si – dijo Brendan – Entonces ve a hacerlas para que puedas cenar tranquilo – dijo doña Victoria y así Brendan subió a su habitación para hacer su tarea.
Así se pasó la noche y otro día más llego. Brendan solo tenía un día para saber que regalarle a Roselyn, pero sin saber qué es lo que le gustaba a ella, sería difícil comprar el regalo, por lo tanto Brendan decidió preguntarle a la misma Roselyn lo que le gustaba, pero de una manera no directa, como a las ocho y media el timbre sonó y el primer recreo dio inicio, Tracy y Jaime le preguntaron a Brendan si iba a salir a recreo – ¿No vas a salir? – Dijo Tracy – Sí, pero luego las alcanzo, necesito hablar con alguien primero – dijo Brendan – Estaremos en la cancha de básquetbol ¿De acuerdo? – Dijo Jaime – Está bien, en unos momentos llego – dijo Brendan y así Tracy y Jaime se fueron a la cancha de básquetbol y Brendan se fue a buscar a Roselyn.
Roselyn estaba en las gradas de la cancha de futbol con sus amigas, Brendan se acercó a ella y con una voz algo suave hablo – Hola – dijo Brendan – Hola – dijo Roselyn – ¿Podría hablar contigo un momento a solas, por favor? – Dijo Brendan – Si, está bien. Ahora regreso – le dijo Roselyn a Marcela y Valeria, sus amigas y luego se fue con Brendan a una banca para hablar tranquilos – Y bien ¿De qué quieres hablar? – Dijo Roselyn – Como te lo digo es que… bueno, tu sabes que yo soy nuevo ¿Cierto? – Dijo Brendan – Si, lo sé – dijo Roselyn – Pues resulta que no sé qué regalarle a mi amigo secreto, porque no sé qué es lo que le pueda gustar, pero… alguien me dijo que tú eras la persona indicada para que me dieras un concejo sobre que regalarle a esa persona – dijo Brendan un poco apenado – ¿Yo? ¿Quién te dijo eso? – Dijo Roselyn muy sorprendida – Preferiría no decírtelo, porque le prometí no mencionar su nombre pero ¿Podrías ayudarme con esto? – Dijo Brendan – La verdad, nunca me habían pedido algo así, aunque para ayudarte tendrías que decirme el nombre de esa persona y ya no sería secreto – dijo Roselyn – Si lo sé, pero necesito saber que regalarle – dijo Brendan, entonces a Roselyn se le ocurrió una idea – Tengo una idea y creo que funcionara – dijo Roselyn – Y ¿Cuál es? – Dijo Brendan – ¿Qué te parece si me describes un poco a esa persona? – dijo Roselyn – Suena bien – dijo Brendan sonriendo un poco – Muy bien, entonces comienza a describirlo – dijo Roselyn y así Brendan comenzó a describir a la misma Roselyn, pero sin que ella notara que era a ella misma a quien estaban describiendo – Ella es… casi de mi estatura, piel clara, tiene un largo cabello, color castaño, sus ojos son un color miel (mirando a Roselyn) su lápiz de labio siempre combina con la sombra de sus ojos, es muy inteligente, muy bonita, he notado que le gustan mucho las joyas, cada día porta un brazalete distinto en su muñeca, algo que le encanta hacer es estar con sus amigas y siempre carga una libreta, he notado que le gusta escribir, a lo mejor cada momento que vive, se toma muchas fotografías con sus amigas, no sé qué más decir, no sé si con eso sabes más o menos quién es – dijo Brendan – Me la pusiste un poco difícil, pero creo saber más o menos quien es. Dices que es muy bonita ¿Es la más bonita del salón? – dijo Roselyn sonriendo un poco – No lo sé – dijo Brendan y se sonrojo un poco – Te sonrojaste, entonces si es la más bonita, veamos, dices que le encanta escribir, que siempre carga una libreta, deberías regalarle un diario – dijo Roselyn y Brendan se quedó un poco confundido – Si, a cualquier chica le gusta que le regalen un diario para escribir todos sus momentos, a mí me gustaría que me regalaran uno – dijo Roselyn y fue ahí cuando Brendan aprovechó para preguntarle qué es lo que le gustaría que le regalaran a ella – Y a ti ¿Qué te gustaría que te regalaran? – dijo Brendan – Ya te lo dije, me gustaría que me regalaran un diario, pero siempre me dan lo mismo, flores, chocolates, peluches, incluso joyas, todos piensan que soy muy materialista y lo único que puedo hacer es aceptar sus regalos, lo que si me gustaría y me haría muy feliz es que me regalaran un CD con todas las canciones de Justin Bieber, me encanta ese chico, sus canciones me vuelven loca – dijo Roselyn, entonces Brendan se levantó de la banca – Muchas gracias por la idea, me servirá mucho – dijo Brendan – ¿Ya sabes que regalarle? – Dijo Roselyn – Si, gracias por ayudarme – dijo Brendan y luego se fue – De nada – dijo Roselyn un poco confundida.
Tracy y Jaime estaban platicando sobre que regalarle a su amigo secreto y en ese momento llego Brendan con unas sodas y unos emparedados – Les traje uno, espero que les guste – dijo Brendan dándole una soda y un emparedado a cada una – Gracias – dijo Tracy – ¿Solamente esto fuiste a hacer? – Dijo Jaime – No. Estaba preguntándole a mi amiga secreta que es lo que le gustaría que le regalaran – dijo Brendan con una pequeña sonrisa en su rostro – ¿Le dijiste a Roselyn que ella era tu amiga secreta? – Dijo Tracy – No, por supuesto que no, le tuve que decir mentiras para saber qué es lo que quería y no son chocolates, ni flores, ni peluches, ni mucho menos joyas – dijo Brendan – ¡En serio! entonces ¿Qué es? – dijo Jaime – Algo muy distinto a eso y en la tarde que lo compre lo verán – dijo Brendan comiéndose el emparedado – Vamos, dinos que es – dijo Jaime – Si Brendan, no nos dejes esperando – dijo Tracy – No, hasta en la tarde que lo compre – dijo Brendan – Entonces ya quiero que llegue la tarde – dijo Tracy y después de esa platica, los tres se comieron sus emparedados y así pasaban las horas y las tres de la tarde se llegaron, era hora de irse a comprar el regalo tan esperado.
Afuera del colegio ya se encontraba Nelson esperando a Brendan para irse. Minutos después salieron Brendan, Tracy y Jaime, pero antes de que Nelson abriera la puerta, Brendan se adelantó para abrirla él personalmente – Gracias – dijo Tracy. Después de subirse al auto, se fueron a la nevería por un helado – ¿De cuál helado les gusta? – Dijo Brendan – Yo quiero uno de fresa con vainilla – dijo Jaime – A mí me pides uno de chocolate – dijo Tracy y saco el dinero para pagar los helados – No te preocupes, yo invito – dijo Brendan – ¿Se supone que nosotras te invitaríamos a ti? – dijo Tracy – Si lo sé, pero déjalo para otra ocasión – dijo Brendan sonriendo un poco y luego se acercó a la caja para pagar, mientras que Tracy y Jaime se fueron a sentar, pero antes de que Brendan terminara de pagar, Tracy se acercó a él para pedirle que le comprara una botella con agua y puso su mano sobre el hombro de Brendan y de inmediato Brendan se dio la vuelta – No me toques – dijo Brendan con una voz algo elevada – Brendan ¿Qué sucede? – dijo Tracy algo asustada. Brendan se había quedado sin palabras, entonces Jaime se levantó y se acercó a ellos – ¿Qué sucede? – Dijo Jaime y todos los que se encontraban ahí, se les quedaban viendo a los tres, hasta que Brendan reacciono – Lo siento, toma – dijo Brendan dándole el dinero a Jaime y luego salió del local. Brendan salió muy alterado de ahí – Maldición ¿Por qué sigues atormentándome? Tengo que calmarme – dijo Brendan y cerro sus ojos e intento calmarse. Minutos después Jaime y Tracy salieron de la nevería con los helados y se acercaron a Brendan – Aquí está el tuyo – dijo Jaime, Brendan estaba sentado en una banca con una mirada un poco perdida, entonces Tracy se sentó a la par – ¿Estás bien? – Dijo Tracy – No fue mi intención gritarte, lo siento – dijo Brendan sin mirar a Tracy – Se va a derretir, toma – dijo Jaime – Gracias – dijo Brendan tomando el helado – ¿Estás bien? – dijo Tracy por segunda vez – Si, no te preocupes pero creo que mejor vamos a comprar el regalo – dijo Brendan poniéndose de pie, y sin más que decir, se fueron a comprar el regalo y en cuanto vieron que Brendan compro un diario color rosa con flores y mariposas se sorprendieron mucho – ¿Eso es lo que piensas regalarle? – dijo Tracy – Si – dijo Brendan sonriendo – No estoy muy segura de eso – dijo Jaime – Te aseguro que esto le gustara mucho – dijo Brendan y termino de pagarlo y después de hacer eso, era hora de regresar a casa, por supuesto Nelson se encargó de llevar a Tracy y Jaime a su respectiva casa y luego Nelson y Brendan se fueron a su casa.
Cuando llegaron, doña Victoria le pregunto cómo había estado su día y él le dijo que bien – Y ¿Compraste el regalo? – dijo doña Victoria – Sí, pero aún me falta envolverlo – dijo Brendan – Entonces envuélvelo para que puedas cenar tranquilo – dijo doña Victoria – Si – dijo Brendan y le dio un beso en la mejilla a su abuela y se fue a su habitación, pero Brendan no solo tenía que envolver el regalo, además del diario, Roselyn había mencionado algo más, así que se sentó frente a la computadora y comenzó a buscar lo que Roselyn menciono. Después de varias horas, Brendan termino de buscar lo que tenía que buscar y así termino de envolver el regalo y ya estaba listo para ser entregado, finalmente ceno y así paso la noche. Al día siguiente, Brendan estaba un poco nervioso pero a pesar de eso desayuno y luego al colegio se fue.
Eran como las siete y quince y todos estaban con su regalo en mano, esperando el momento para entregarlo, los pupitres ya estaban ordenados en círculo, para que cada uno fuera pasando al centro y describiera a su amigo secreto. El timbre sonó para entrar a clases, todos se sentaron en sus respectivos pupitres y la maestra Rosan comenzó a dar las primeras palabras – Buenos días, feliz día de san Valentín para todos, veo que ya estamos listos para entregar nuestros regalos, ahora solo falta saber ¿Quién empezara primero? – dijo la maestra Rosan y a unos chicos se les ocurrió que comenzaran con el alumno nuevo – Que comience el chico nuevo – dijo David y la mayoría estuvo de acuerdo, menos Brendan – Bueno, si la mayoría está de acuerdo empezaremos contigo Brendan, adelante, pasa al centro – dijo la maestra Rosan. Brendan estaba nervioso, se levantó de su pupitre y estando parado frente a todos no sabía cómo describir a su amiga secreta – Vamos, describe a tu amigo secreto – dijo la maestras Rosan, Brendan estaba callado y poco a poco con un poco de temor comenzó a describir a Roselyn – Mi amiga secreta es… muy bonita, tiene un cabello color castaño, liso, es una chica muy inteligente, muy sonriente, le gusta estar siempre con sus amigas, es casi de mi estatura, piel clara, tiene un nombre muy bonito y se sienta a la par mía – dijo Brendan, pero nadie sabía quién era – ¿Alguien adivino quien es la amiga secreta de Brendan? – dijo la maestra Rosan – Dinos con que letra comienza su nombre – dijo Luis, un compañero – Con “R” – dijo Brendan, pero aun así no sabían quién era – Creo que tendrás que dar más pistas – dijo la maestra Rosan a Brendan – Ya no sé qué más decir – dijo Brendan entonces otro chico hablo – Es la chica fresa – dijo Noé y de inmediato todos supieron quién era – ¿Es Roselyn? – dijo Luís y Brendan asintió con su cabeza y la más sorprendida era Roselyn – Vamos Roselyn, pasa al centro – dijo la maestra Rosan y Roselyn paso al centro – No lo puedo creer ¿En serio soy yo? – Dijo Roselyn – Si – dijo Brendan – Como no me di cuenta, de verdad me engañaste, pensé que te referías a Pamela – dijo Roselyn – No podía decirte que eras tú – dijo Brendan y le entrego el regalo a Roselyn – Espera un momento, entonces ¿Soy la chica más bonita para ti? – Dijo Roselyn y Brendan se sonrojo un poco – Te sonrojaste otra vez y ¿Acaso es lo que te dije que me gustaba? – Dijo Roselyn y Brendan asintió con su cabeza – Y ¿También están las canciones de él? – Dijo Roselyn sonriendo – Todas – dijo Brendan y Roselyn dio un grito de felicidad y luego un abrazo a Brendan le dio, todos se sorprendieron cuando Roselyn hizo eso y Brendan aún más, este se quedó en shock y más cuando Roselyn le dio un beso en la mejilla – Gracias por lo que hiciste, te quiero – dijo Roselyn y le dio un beso en la mejilla a Brendan y luego se fue a sentar, Brendan estaba como ido – Muy bien Roselyn, es tu turno de entregar tu regalo, Brendan ve a sentarte – dijo la maestra Rosan y después que dijo eso, Brendan reacciono – Tengo que salir de aquí – dijo Brendan – Brendan ¿Estás bien? – dijo la maestra Rosan
– No, tengo que salir de aquí – dijo Brendan y sin esperar el permiso de la maestra Rosan, Brendan salió del salón de clases.
Todos se sorprendieron cuando vieron a Brendan salir de esa manera – Brendan – dijo la maestra Rosan y se levantó de su asiento – Ustedes continúen con su actividad – dijo la maestra Rosan y salió del salón de clases detrás de Brendan. Tracy y Jaime estaban preocupadas – ¿Qué le habrá pasado? – Dijo Tracy – No lo sé, pero parece la misma situación que la de ayer ¿No te parece? – dijo Jaime y Tracy se quedó muy pensativa. Por otra parte, Brendan llego al baño y cerró la puerta con llave, estaba muy alterado – Vamos tranquilízate, acuérdate que ella ya no existe, ya no está, por Dios cálmate, no es ella, no es ella maldición ¿Por qué sigues atormentándome? – se dijo Brendan a sí mismo. La maestra Rosan llego al baño e intento abrir la puerta pero no pudo – Brendan, abre la puerta – dijo la maestra Rosan, pero Brendan no abría la puerta, ni siquiera prestaba atención a lo que la maestra decía – Vamos, olvídala, ya olvídala – dijo Brendan agachado y con las manos en su cabeza y de repente dio un grito lo cual provoco que la maestra Rosan se preocupara aún mas – Brendan ¿Qué sucede? Abre la puerta – dijo la maestra Rosan tocando la puerta, en ese momento llego el ordenanza – ¿Qué sucede? – Dijo el ordenanza – Un alumno está ahí adentro y no sé qué es lo que le pasa, necesito abrir la puerta – dijo la maestra Rosan un poco alterada, el ordenanza andaba las llaves para abrir la puerta del baño.
Cuando abrió la puerta, Brendan se puso de pie – Brendan ¿Qué te sucede? – dijo la maestra Rosan caminando hacia Brendan – No te me acerques, ya no te me acerques más – grito Brendan caminando hacia atrás – Brendan, tranquilízate – dijo la maestra Rosan – Ya no más, ya no, ya no quiero, ya basta – grito Brendan y cómo iba caminando hacia atrás se tropezó y eso provoco que se cayera y al caer, su cabeza choco contra la pared haciéndolo perder el conocimiento – Brendan – grito la maestra Rosan y eso es lo último que Brendan escucho. Segundos y minutos pasaban, Brendan estaba en la enfermería, inconsciente, acostado en la camilla, la maestra Rosan regreso al salón de clase pero Brendan no venía con ella – Perdón por el retraso – dijo la maestra Rosan – Maestra ¿Dónde está Brendan? – Dijo Roselyn – Él está en la enfermería, se sentía un poco mareado – dijo la maestra Rosan, pero no todos se creyeron esa mentira – ¿Crees que eso sea verdad? – Dijo Jaime – No lo creo y lo voy a averiguar – dijo Tracy – ¿Qué harás? – Dijo Jaime – Ya verás – dijo Tracy y levanto su mano – ¿Qué sucede Tracy? – dijo la maestra Rosan – Me da permiso de ir al baño – dijo Tracy – Está bien, no te tardes mucho – dijo la maestra Rosan y así Tracy salió del salón de clase fingiendo ir al baño pero realmente se dirigió a la enfermería, cuando estaba a punto de llegar a la puerta, escucho la voz del director Ledesma, inmediatamente se detuvo y se escondió detrás de una enorme planta – Regreso dentro de unos minutos – dijo el director Ledesma a la enfermera y luego se fue, cuando ya no estaba, Tracy salió de su escondite y se dirigió a la enfermería, muy lentamente giro la perilla de la puerta para abrirla suavemente pero la enfermera sintió ruidos y abrió la puerta de un solo golpe asustando a Tracy – ¿Qué haces aquí? ¿No deberías estar en clases? – Dijo la enfermera – Si, lo que pasa es que… – dijo Tracy y vio a Brendan inconsciente y acostado en la camilla – ¿Qué fue lo que paso? – Dijo Tracy – Sufrió un pequeño desmayo, eso es todo, pero tú no deberías estar aquí – dijo la enfermera – Lo sé, pero ¿Puedo entrar un momento? – Dijo Tracy – Está bien – dijo la enfermera y Tracy entro y se acercó a Brendan.
Tracy tenía una cara de preocupación – Brendan – dijo Tracy con una voz suave y puso su mano izquierda en la mejilla de Brendan y este de un solo golpe abrió sus ojos y quedo sentado en la camilla – Brendan ¿Estás bien? – dijo Tracy, entonces la enfermera se acercó – ¿Cómo te sientes? – Dijo la enfermera y puso su mano sobre el hombro de Brendan y este de una manera muy brusca quito la mano de la enfermera de su hombro, entonces Tracy puso su mano sobre el otro hombro de Brendan y nuevamente Brendan hizo lo mismo y preocupo mucho a Tracy y a la enfermera – Brendan ¿Qué sucede? – dijo Tracy pero Brendan estaba como confundido y se hizo un poco para atrás – ¿Por qué estoy aquí? – Dijo Brendan sin recordar nada – Te golpeaste la cabeza cuando estabas en el baño – dijo la enfermera – ¿No recuerdas lo que te paso? – dijo Tracy pero Brendan no respondió la pregunta. En ese momento se escucharon las voces del director Ledesma y de la abuela de Brendan y la puerta de la enfermería se abrió – Brendan – dijo doña Victoria y entró a la habitación y se acercó a Brendan y de inmediato este la abrazo – Brendan ¿Qué fue lo que te paso? – dijo doña Victoria y la maestra Rosan estaba ahí – Él se resbalo y se golpeó la cabeza – dijo la maestra Rosan y vio a Tracy – Tracy ¿Qué estás haciendo aquí? Vete al salón de clase – dijo la maestra Rosan – Si, lo siento – dijo Tracy y luego salió de la enfermería – Brendan ¿Estás bien? – Dijo doña Victoria – Si – dijo Brendan.