Cambiaformas, monstruos, también denominados como bestias. Criaturas capaces de modificar o alterar su estructura física a la de un animal. Este fenómeno es producido por una extraña alteración en nuestros cromosomas, célula que contiene nuestro material hereditario. Un ser humano común contiene una cantidad de 46 cromosomas integrados por 23 pares de cromosomas homólogos dos a dos, cada uno procedentes alternativamente por el óvulo y espermatozoide, aportados por los padres. Lo que nos diferencia de ellos es que poseemos un par extra de estos cromosomas dotándolos de habilidades y capacidades extraordinarias.
Los de nuestra clase pueden cambiar a cualquier animal dependiendo de la pureza de su sangre y la antigüedad de la misma, es decir, si la raza es mezclada con sangre no pura pierde su autenticidad degradándose hasta un punto donde ya no pueda heredar tales dotes. Así es como nosotros obtenemos nuestras peculiaridades.
Nuestra historia comenzó con los primeros ancestros Sangre Pura, quienes nacieron de simples humanos, pero fueron denominados seres inmundos por sus extrañas apariencias animales. Desde su nacimiento poseían características únicas e inusuales, y gracias a tales dotes llegaron a infundir miedo y terror en los humanos que los rodeaban.
Muchos fueron consumidos por ese miedo. Nadie conocía la causa del porque estos niños nacían de esta manera. Sin siquiera dar una oportunidad de buscar un motivo acerca de sus cambios, decidieron tomar la opción más fácil. Los asesinaban tan solo al nacer.
Hubo familias que aceptaban a sus pequeños sin importar sus diferencias, ocultándolos del resto hasta que obtenían una edad considerada para encubrir sus apariencias. El riesgo que tomaban al hacer aquello, era que, si los descubrían, asesinaban a toda la familia como castigo por no seguir las leyes establecidas. También porque si esa pareja tuvo uno, podría volver a traer desgracia al poblado, de esta manera, mantenían controlada la natalidad de nuestros antecesores. Aunque quisieron deshacerse de todos ellos, no contaban con las capacidades para completarlo a la perfección. Muchos que consiguieron llegar a una edad adulta sin ser descubiertos, vivían retraídos de mostrar sus habilidades o incluso el aspecto que los diferenciaba.
A pesar de todas las dificultades, solo cuatro ancestros llegaron a desarrollar de forma espléndida sus habilidades. Llegando a un punto donde no solo las controlaban, si no que se destacaban al resto de los de su clase. Ellos llegaban a límites que para el resto eran inalcanzables haciendo que los denominaran Sangre Pura.
Se mantuvieron ocultos en las sombras durante un largo tiempo, pero su paciencia no fue eterna. Ninguno de los cuatro siguió soportando la discriminación que tenían para con su gente, por eso, decidieron reunir a todos los de su clase que vivieran en poblados vecinos y de cualquier lugar, para establecerse lejos de los humanos que rechazaban y les daban fin a sus existencias sin motivo alguno. Si no lo hacían nunca podrían vivir en paz. Todos estuvieron dispuestos a seguirlos con tal de conseguir una vida que valiera la pena.
De esta manera los Cuatro Pilares Sangre Pura, reunieron a su gente junto a todos aquellos quienes deseaban estar con sus familiares a pesar de su distinción.
Estratégicamente buscaron el terreno más óptimo para establecerse. Destinaron llevarlos a todos a lo profundo de las montañas. Allí no serían molestados. Teniendo todo planeado, informaron a su gente y con discreción organizaron una partida en lo avanzado de la noche para evitar ser vistos. Ellos solo deseaban algo pacifico. Deseaban darle un mejor estilo de vida a quienes compartían su raza. Deseaban que fueran felices, que no estuvieran escondiéndose ni reprimiendo quienes eran en realidad, solo deseaban vivir plenamente… pero no todo sale a veces como se planea.
Ya estando lejos del poblado, algunos patrulleros que cuidaban los alrededores se horrorizaron al encontrarse con esa cantidad de personas huir con lo que ellos denominaban “bestias”. Mayoría de los que iban con ellos no habían aprendido por completo a ocultar sus aspectos animales, dejando al descubierto sus garras, ojos, orejas, cuernos y colas según su raza a los ojos humanos.
Los aldeanos alarmados de ver como las bestias se llevaban a sus “presas” o lo que ellos pensaban que eran, “su comida”, salieron corriendo informando a todos con grandes algarabías. Eso por supuesto no fue nada conveniente, pronto los pueblerinos despertarán y los perseguirían para exterminarlos.
Los Sangre Puras que comandaban aquel escape se angustiaron por el bienestar de sus acompañantes. Mayoría eran mujeres, niños y hombres muy jóvenes como para dar pelea. Sin contar que casi todos han vivido oprimidos y no saben controlar sus habilidades, solo causarían problemas. El mayor de los Cuatro Pilares. Zoilo un hombre de contextura fornida, hombros anchos, de carácter autoritario; poseía el aspecto de un oso grizzli que en su verdadera forma podría derribar árboles con sus garras como si se tratara de simples hojas. Dio órdenes a dos de sus hermanos. Kurt un hombre sumamente abnegado, de apariencia dócil, piel bronceada; se destacaba por ser un ciervo con enormes astas y Baruj que era de una estatura más baja, con un carácter alegre y travieso, era sumamente ingenioso y sabio; su apariencia era la de un gran zorro que si te descuidas podrías caer fácilmente en sus tretas. Ambos, Kurt y Baruj se adelantaron, guiándolos al lugar acordado.
Zoilo y el menor de los cuatro, Aloisio un hombre de contextura atlética, pero sofisticado, era reconocido por su gran lealtad y convicción; la forma que portaba era la de un leopardo tan blanco como la nieve, y mirada tan penetrante que calaba hasta en lo más profundo de los huesos. Ellos se encargarían de retener a los aldeanos mientras escapaban.
El sonido de una considerable cantidad de pasos acercándose les hizo estar en guardia. Las llamas que desprendían las antorchas iluminaban todo a su paso. Los aldeanos llegaron con sus tridentes y cuchillos listos para confrontarlos. Su objetivo era obvio. Atacar a las bestias.
Zoilo y Aloisio hicieron el intento de hablar con ellos y así llegar a un acuerdo, pero nada los haría cambiar de opinión. La forma en que los observaban lo decía todo. Su miedo a lo desconocido era más grande que su razonamiento, por eso, Zoilo al ver que no llegarían a ninguna tregua, tuvo que tomar medidas drásticas. Él junto a Aloisio tomaron su verdadera forma, mostrando su aspecto animal llegando a medir cerca de los 4 a 5 metros de altura.
Los aldeanos al ver tales criaturas con garras que podrían destajar cualquier cosa como si fuera tan solo una simple fruta. Aquellos ojos tan negros como la noche proveniente de Zoilo y aquel amarillo perturbador de Aloisio, los dejaban aterrorizados como nunca jamás en su vida. Colmillos y dientes tan grandes y afilados como un puñal. La baba que brotaba de sus bocas desintegraba todo a su paso y cada rugido o gruñido retumbaba de tal manera, como si la mismísima montaña se partiera en dos. Aquellas criaturas sobrepasaban las capacidades de los aldeanos. Quedando pasmados por tan abrumadoras presencias, huyeron despavoridos por sus vidas, dejando a nuestra gente en paz.
De esta manera se dio un nuevo inicio en sus vidas.
Después de lo ocurrido transcurrió un tiempo y nadie se atrevía a acercarse al interior de las montañas por temor a toparse con una bestia. Los Cuatro Pilares se establecieron con éxito formando un pueblo, en el cual, abundaba la paz que tanto desearon. Con eso decidieron nombrar a su pueblo como Kyels, así el despectivo término de bestia llegaría a su fin y podrían ser un pueblo puro. Todos eran felices.
Los cazadores que viajaban a las montañas buscando presas para sus ventas comerciales, contaban historias de humanos con formas animales y grotescas que acechaban las profundidades de los bosques, esperando por devorar a cualquiera que pasaran desprevenido.
A los Cuatros Pilares no les interesaban en lo más mínimo aquellas leyendas o mitos que crearan sobre ellos, solo les importaba el bienestar y seguridad de su gente. Con el pasar de los años desarrollaron su propio lenguaje único. La población fue en aumento, dando a relucir la variedad y majestuosidad de su raza.
Los ancestros instruían el cómo desarrollar sus habilidades a los más jóvenes y adultos, convirtiéndose así en los señores del lugar. Descubrieron, que a pesar de que los progenitores humanos no poseían ningún aspecto o capacidad de cambio, si podían adaptarse a ciertas habilidades, a estos humanos los llamaron “Qaciv” cachorro en su idioma, ya que solo podían controlar cosas muy simples, como, por ejemplo, manipular la energía o en algunos casos un elemento si el humano poseía una buena capacidad física y control emocional.
Zoilo al adiestrar a algunos de los humanos que vivían con ellos noto que intenciones impuras comenzaron a brotar desde lo profundo de su corazón, causando así, un indebido uso de las habilidades adquiridas.
Los Cuatro Pilares, asociaron tales acciones a los rasgos naturales de los humanos como la avaricia y el deseo de poder que emergen desde su corazón. Con el objetivo de evitar un desastre causado por sus instintos al no saber controlar sus emociones. Tomaron la decisión de no continuar enseñando a ningún humano por su seguridad. No querían arriesgarse a que una sed incontrolable de poder se desatará dentro de ellos. Siendo humanos no sabrían cómo afrontar aquello. Para no causar disputas explicaron a todos la situación y ningún otro Kyel debía enseñar a ningún humano, si lo hacían quedarían despojados de sus habilidades.
Aquellos humanos cuyos deseos impuros se apoderaron de sus corazones, fueron segados de sus sentidos. Dejaron corromper todo su ser materializando grotescamente sus cuerpos. Creando sus propias estructuras dieron origen a un aspecto tan desagradable, asqueroso y feroz que ni ellos mismos podían controlar.
La sed de poder los dominaba.
Atacaban indiscriminadamente a cualquier cosa que se encontraran, destrozando sus familias, aldeas enteras y todo solo con tal de adquirir más poder.
Los ancestros quedaron decepcionados al encontrarse con lo que se habían convertido. Sus temores se habían cumplido y ahora debían tomar la responsabilidad por sus actos.
Sellando todo rastro de energía que proporciona su poder. Desterraron a estos humanos, para que nunca más pudieran lastimar a su gente y les quedara como lección que eso sucede por sucumbir a la corrupción de sus deseos.
Estos humanos al ser desterrados y quedados en el olvido por su gente se dejaron llevar por el renco y la ira. Formaron alianzas con otras criaturas oscuras, las cuales, se sintieron atraídas por tal poder que para ellos era único; aceptándolos, así como sus aliados buscarían cualquier forma para adquirir esa fuente de poder.
Se aprovecharon de las historias que los viajeros y pueblerinos cercanos habían inventado sobre ellos para perjudicarlos. Hacían desastres que desataran la angustia de los poblados. Esparcieron información falsa de que se comían a los niños y mujeres de pueblos vecinos, y que si se interponen en su paso destrozarían a cualquiera. Cosa que sí ocurrió y ellos fueron los causantes de esas desgracias.
Tales mentiras llegaron a oídos de todos los poblados incluyendo a las grandes ciudades, infundiendo el terror y miedo entre sus habitantes, los gobernantes de estos pueblos y ciudades no se quedarían de brazos cruzados ante la situación tan crítica que se formaba. No aceptarían las amenazas de esas aberraciones, así que, tomaron la iniciativa de destruir a toda bestia o criatura que se involucre.
Los Cuatro Pilares al enterarse de tal declaración de guerra no se quedarían atrás.
Cada uno con su propia energía crearon armas que no deseaban usar, pero sabían que para proteger a su gente requeriría de un equipamiento adecuado.
Ellos con el tiempo conocieron y entendieron de que no solo existían humanos, sino que también había criaturas sobrenaturales, donde sus conocimientos y tratos sociales se expandieron y llevaron muy bien. Sabían que pertenecían a ese mundo, pero también se dieron cuenta que no todas las criaturas eran beneficiosas.
Ninguno era ignorante a lo que se avecinaba. Ese lugar ya no era seguro, así que se juntaron y crearon un portal que llevaría a su gente al otro lado del mundo si era necesario. Harían todo para salvaguardar a su pueblo.
Las tropas de los ejércitos enemigos se acercaron en gran cantidad. Todos deseaban la extinción de las bestias.
Desde las lejanías los vieron con sus carros llevados por caballos y guerreros entrenados listos para la batalla. A los ancestros les daba pesar el ver cómo eran despreciados por el simple hecho de ser diferentes, aunque les lastimara sabían que nunca podrían verlos como aliados, a sus ojos, los humanos solo los veían como despreciables monstruos.
Ya siendo cercados por las tropas. Los cuatro ancestros delegaron el portal a Aloisio, quien era el único a parte de ellos tres que podía cerrar de forma segura el portal.
Lanzándose a la batalla. Zoilo, Kurt y Baruj se enfrentaron a ellos dando todo de sí para proteger a su gente, pero los artefactos de guerra que poseían no fueron simples. Gracias a los traidores que se aliaron con otras criaturas sobrenaturales, los enemigos reforzaron sus armamentos con poderes proporcionados de estos seres, los cuales, llevaron refuerzos y aunque los humanos no lo sabían estaban siendo manipulados por ellos. Superándolos en número. Los tres ancestros duraron horas luchando, pero poco a poco fueron quedando en desventaja.
Al ver que sus enemigos contaban con más apoyo del que esperaban. Se dieron cuenta que no podrían salir de esa situación salvos, así que, se apresuraron en reunirse con su hermano menor acordando utilizar lo último que les quedaba como energía, realizando así un sello en el portal dejando en claro, que solo sus descendientes podrían adquirir tal poder que ellos mismos con mucho esfuerzo habían instruido y cuidado. Con esta condición. Su herencia tan preciada no volvería a caer en manos equivocadas. Al terminar de sellar el portal dejaron a Aloisio dentro del mismo, para que huyera con su gente y los guiará.
Fervientemente lucharon hasta el final en esa sangrienta, devastadora y traicionera guerra. El último de los Sangre Pura cumplió por toda su vida, el deseo de sus hermanos de proteger y mantener a su gente en paz alejada de todo peligro inminente.
1. Prologue